| Por Nicolás Domenella.- Reiteradas han sido las denuncias de vecinos de Rafaela que en poco más de una semana recibieron costosas multas de tránsito provenientes de la localidad de Santiago Temple en la provincia de Córdoba, a la vera de la Ruta Provincial Nro. 19 entre Arroyito y Río Primero a 200 km aproximadamente de nuestra ciudad.
No es la primera vez que esto sucede a vecinos de nuestro medio. En una nota publicada por CASTELLANOS el miércoles 3 de enero, se denunció el negociado que se estaba tejiendo en la Ruta Provincial Nº 19.
Emanuel es oriundo de Balnearia, localidad vecina a Santiago Temple, y declaró que "estos manejos suelen ser selectivos ya que a quienes vivimos por esa zona no nos llegan este tipo de infracciones. Evidentemente de un total de automóviles que transitan por Santiago Temple, luego de averiguar de dónde son, deciden si le mandan o no estas insólitas multas".
Mientras tanto, Carolina, vecina de El Tío, comunidad muy cercana a Temple, dijo que "yo vivo muy cerca y habitualmente viajamos a Córdoba capital para realizar trámites mayormente, pero nunca recibimos multas de ningún tipo por transitar por allí".
Lo llamativo pasa porque en primer lugar la supuesta infracción nunca llega al domicilio de los eventuales infractores. En su lugar, reciben un "aviso de previo juicio" proveniente del estudio jurídico del Dr. Jorge Ramón Maydana, radicado en la ciudad de Chajarí en la provincia de Entre Ríos, a casi 700 km del lugar donde se habría cometido la infracción.
Que además es una fotocopia que no reviste de originalidad, donde al pie se detalla sí el monto de la multa (200 pesos) pero no la causa de la supuesta falta.
La misma se rubrica bajo el título de "INTIMAR PAGO – NOTIFICAR ACCIONES JUDICIALES – ACTA INFRACCIÓN ADJUNTA". El aviso correspondiente no viene acompañado de ninguna multa o prueba que acredite la falta que allí se menciona, por ende carece de validez y despierta sospecha sobre el origen de esta.
Continuando con la descripción de la notificación se advierte que se trata de un pago voluntario sin actuaciones judiciales, pero al mismo tiempo y contrariamente, más abajo afirma que "el pago de esta intimación NO declinará las acciones en su contra".
Es decir que cuando un conductor confiado por la buena fe de las autoridades que entienden en la jurisdicción que se está por atravesar se ve timado por estas maniobras, además de cumplir con el pago de una infracción jamás labrada, también tenga que cargar con el peso de volver a solventarla cuando a esta comunidad, o juez de paz interviniente, se le ocurra.
¿Y el organismo de control?
Bien, gracias. O al menos eso parece decir este tipo de notificaciones. Si bien en la descripción de la infracción se detalla que la comunidad en cuestión cuenta con la debida autorización de la Dirección de Prevención de Accidentes de Tránsito del Ministerio de Seguridad de la Provincia de Córdoba para efectuar el control del tránsito vehicular e instalar los equipo de medición, no se adjunta fotografía alguna como lo estipula la Ley Nacional 19511 que avale dicha infracción.
También cabe recalcar que según el Instituto de Tecnología Industrial (INTI) Santiago Temple cuenta con dos cinemómetros (instrumento que mide la velocidad de un objeto con respecto a un punto fijo en el espacio) autorizados y verificados en fecha 23 de junio de 2006.
Pero el mismo INTI reconoce que para que estas multas tengan validez deben contar con la siguiente información a la vista del contribuyente: fecha con día, mes y año; hora y minuto de la medición. Velocidad medida del vehículo afectado en km/h. Ubicación geográfica del cinemómetro, ej.: calle y numeración o intersección; o bien ruta, kilómetro y localidad. Y velocidad máxima autorizada en el lugar.
Obviamente este pequeño, y al parecer, diminuto detalle se les escapó a los inspectores de Santiago Temple que, según versiones extraoficiales, ocupan cargos públicos por acomodos políticos sin mediar conocimiento sobre las leyes básicas de tránsito que rigen, en este caso, en la provincia de Córdoba.
No deja de llamar la atención que 23 ciudadanos de Rafaela hayan recibido en sus domicilios, casi al mismo tiempo, la noticia de que habrían faltado a la ley en su fugaz paso por Santiago Temple en la provincia cordobesa.
Seguramente la próxima vez que estos conductores transiten por la ruta 19 en cercanías de esta localidad, lo harán a paso de hombre, con todas las luces encendidas en pleno día, con su cinturón de seguridad bien ajustado al pecho y con la billetera presta para desembolsar algún monto imaginario que a los inspectores cordobeses los satisfaga.
Claro que para esto dependemos de una solución proveniente de algún alma bondadosa que a veces parece escasear. |